Ir al contenido principal
Respuesta al Padre Santiago Martín por video llamado «Dos cismas, un mismo peligro»

Respuesta al Padre Santiago Martín por video llamado «Dos cismas, un mismo peligro»

Contestaciones y refutaciones | marzo 11, 2026
Compartir:

A continuación una breve respuesta para el Padre Santiago Martín con relación a su video sobre la FSSPX.

Estimado Padre Santiago Martín, con el respeto que usted se merece, el silencio frustrado de unos feligreses no puede ser sofocado por más tiempo. Ya su nivel de complicidad y parcialidad aparentada como prudencia ha llegado a su colmo -en realidad desde hace tiempo-. No es decoroso que se guarde silencio frente a las barbaridades que ha despilfarrado por medio de su pintoresco video llamado “Dos cismas, un mismo peligro: Ideologías Ultras Derechas e Izquierdas”. No Padre, tememos que no es posible guardar las siguientes palabras por más tiempo, por su bien y por el más mínimo nivel de justicia con la audiencia entretenida por sus cuentos ilusorios tanto de bondad y supuesto malentendido de los jerarcas eclesiales o de terror y maldad por los que desean mantener la fe. Nosotros como fieles que ardemos firmemente por mantener la ortodoxia de la fe, no podemos escucharlo pisotear sin objeción alguna a la loable Fraternidad Sacerdotal San Pío X ya que constituye una obra magnífica que transmite la integridad de la fe. 

El tono y vocabulario del video de marras no solo es peyorativo, sino que pone en el mismo plano a los Católicos que solo desean conservar la fe de siempre con unos herejes y cismaticos degenerados e inmorales como son los obispos alemanes. El relato dado por usted, parte de la narrativa oficial, es una abominación por la carencia de objetividad absoluta de su parte. No solo mezcla la historia con falsedades, sino que sus conclusiones o “hechos” explicados por usted sencillamente no son ciertos. Para evitar darle más vuelta al asunto, con el fin decir las cosas como son -elemento notablemente carente en su video-, he aquí algunos hechos puntuales:

Usted dice que están en cisma. Respuesta: El Cardenal Castrellon Hoyos fue el encargado por el Sumo Pontífice en esta materia y por lo menos en cinco diferentes ocasiones, hablando en nombre del Vaticano, dejó en claro que la FSSPX NO está en cisma (Cf. video de Vatican News llamado “los lefebvrianos no hicieron nunca un cisma completo” para ver un ejemplo de estas ocasiones). Mons. Vitus Hounder quien fue obispo de la Diócesis de Chur en Suiza por más de una década, él fue delegado por el Vaticano para investigar y tener acercamientos con la FSSPX de la cual llegó a dar buen testimonio de la misma y dio fe que son plenamente Católicos. Mons. Huonder da testimonio en una entrevista famosa hecha por un canal de Youtube alemán llamado Certamen el día 24 de abril de 2023; él dice en público textualmente lo siguiente: “En este sentido, el Papa Francisco me habló y dijo: ‘Ellos [la FSSPX] NO son cismáticos’”. Mons. Schneider, reconocido por su encargo directamente de la Santa Sede para tratar con la FSSPX, ha dejado en reiteradas ocasiones en claro que no solo no es cismatica, sino que es modelo a seguir. Solo para nombrar a uno más; el famoso Cardenal Gagnon, fue al seminario de la FSSPX por un mes para conocer la obra en nombre de la Santa Sede. El Cardenal dijo textualmente: “El sistema que tienen merece ser reproducido en todos los seminarios del mundo. Es ejemplar.” (Cf. SSPX: The Defense, prólogo por el Padre Charles Murr.). ¿Seguimos enunciando o quiere desacreditar cada punto de lo mencionado?

En otro orden de ideas, pero solo para atajar otra falsedad que usted dijo. Sí, uno sí puede asistir perfectamente a las misas que celebra la fraternidad en cuestión; es más, bendito sea Dios si uno puede ir con frecuencia. Sí, usted alegó: “aunque no se (sic) aunque no se recomiende”; corresponde ahora rebatir su planteamiento carente de algún ápice de autoridad o seriedad. Monseñor Patrick Descourtieux (jefe de la ahora extinta Comisión Ecclesia Dei), el día 13 de junio de 2019, llevó a cabo una reunión con el grupo Una Voca, donde le hicieron varias preguntas y las respuestas fueron todas favorables a la FSSPX. Pongamos nuestra atención en algo particular: “Que si alguna misa celebrada según la ‘forma ordinaria’ del rito romano resultase peligrosa para la fe(v.g., se profiriesen errores voluntarios, se dijesen herejías, etc.), o no fuese celebrada conforme a las rúbricas vigentes y no existiese otra alternativa, se podría, ciertamente, asistir a las misas de la FSSPX” (Cf. Summary Report from the meeting of the Officers of the Fœderatio Internationalis Una Voce with Msgr. Patrick Descourtieux, Section Chief (Capo di Sezione) at the Congregation for the Doctrine of the Faith, Thursday 13th June 2019) Prepared by Joseph Shaw, FIUV Secretary). Bueno, Padre Martín, con franqueza, ¿usted a cuál autoridad competente está citando? La autoridad competente dice lo contrario. 

Con mucho gusto podemos seguir desmontando los sofismas explayados por usted, pero creemos suficiente lo demostrado aquí para señalizar las incongruencias de sus aseveraciones erosionadas. El conjunto de lo consignado en el presente texto vale nada en comparación con un argumento, un tema, un punto crítico persistentemente ocultado de los oídos inocentes de su público, el cual consiste en la siguiente gran pregunta: ¿Existe o no una crisis gravísima en la actualidad? 

Esta pregunta, que constituye el punto de partida para determinar nuestro actuar y pensar actualmente, ha sido deliberadamente eludida en sus videos desde hace tiempo. Aquellos que tenemos una preocupación sincera por la Iglesia, hasta el punto de tomar los libros y material para formarnos con seriedad, vimos cómo en el pontificado previo su línea de proceder fue de excusar a toda costa, decir que todo es un malentendido del cual el Papa no tiene la culpa, pintar una trama de los hechos supremamente fantasiosa para apaciguar a los llamados por Dios a tomar acción contra los enemigos infiltrados, entre otras deficiencias marcadas, las cuales adormecen en un profundo sueño a los buenos. No, Padre, no es que algunos están confundidos, no entienden, no comprenden; quizás se expresaron de forma incorrecta o hubo una descontextualización de lo dicho. Existen estos enemigos y están mucho más cerca de lo que usted jamás les va a comunicar a sus oyentes. Ellos no están confundidos; es más, están más determinados en sus principios que los buenos. Entienden muy bien la situación para poder actuar con malicia, comprenden de forma atinada la realidad de las cosas y sí, sí se expresaron tal cual de la forma que querían.

El católico promedio de la parroquia no tiene idea de a qué Dios adoramos. A duras penas un fiel se puede salvar con la mediocridad e inanición doctrinal proliferada en la inmensa mayoría del orbe cristiano en agonía final. No necesita de las preguntas abiertas tan aventadas en sus videos que plantean constantes incógnitas sin respuestas y escudadas con la falaz defensa de no juzgar porque no sabemos sus intenciones. El fiel no requiere una teoría sobre cómo el Papa con la jerarquía cree en A, pero en sus hechos marcan B, y por el susodicho hecho de que aparentemente cree en A, entonces, por ende, no se puede juzgar el acto que resultó en B. La grey del Señor se hunde en el pantano postconciliar por insistirle en hacerse violencia mental de jamás actuar, denunciar, impugnar, vigilar o advertir, ya que lo más piadoso es callarse. El quietismo e irenismo profesado por su persona no es nada más que un constante ánimo de probar su lealtad inquebrantable a los lobos vestidos de ovejas en los puestos de autoridad. Justo este punto, Padre Martín, el punto de querer exhortar a someterse a una línea intermedia entre lo denominado por su persona como “dos cismas, un mismo problema”, es donde se quita la máscara de lo pretendido por su apostolado, potencialmente benéfico, pero claramente con la bandera de la capitulación, rendición, sometimiento al error y a la tibieza del combate cristiano. 

Nosotros con estas letras, por si no ha quedado claro, estamos en total perplejidad combinado con dolor inexplicable por el estado actual del Cuerpo Místico de Cristo. Teniendo esto en cuenta, para sumarlo con el silencio aterrador o falsa oposición de los miembros de la Iglesia docente, todo se desencadena en una santa indignación de los católicos deseosos de permanecer firmes en esta crisis. Ahora -para acabar de rematar- que usted pretende meterse con un grupo católico, serio, piadoso, fiel a la doctrina y al magisterio perenne de la Santa Madre Iglesia, constituye un acto de bajeza inigualable. ¡Fácil es meterse con la FSSPX! ¡Fácil es verborrear las calumnias vomitadas por años contra esta! ¡Fácil es tirar un poco de incienso al ídolo por medio de las críticas despiadadas contra la FSSPX para así sumar puntos de “comunión” con el Ordinario de turno! 

¿Cuándo será el día que usted, Padre Santiago Martín, y otros como usted, tanto laicos como clérigos, profesen y enseñen los documentos magisteriales condenatorios de los errores modernos? ¿Acaso escucharemos cuando hagan el vínculo explícito entre el Concilio tal como es y la crisis que ha provocado? ¿Le ponemos fecha al día donde haga una condena tajante al falso ecumenismo que todos los papas postconciliarios han promovido? ¿Será posible hacer una charla donde exponga la problemática actual sin irse por la tangente de adjudicar la raíz de la crisis a una teoría rebuscada o a una clase de acrobacia mental complaciente de todos? Una serie interminable de preguntas abiertas que exponen la tibieza de todo su proceder, así es la realidad. 

Necesitamos y tenemos el derecho a la claridad, no a teorías o explicaciones eximentes de responsabilidad. En serio que uno se cansa de escuchar tal nivel de imprecisión a todas luces deliberada, pero cuando se decide alzar la voz —como nosotros ahora—, sale a la defensa brutal el Sanedrín de la falsa caridad con su policía de la prudencia para callar a los que denuncian esto. La FSSPX se ha preocupado por cumplir la norma suprema de la Santa Iglesia: La salvación de las almas. Se le ha puesto una cantidad inmensa de trabas por cumplir esta misión, evidentemente divina, hasta llegar al momento de desafiar a los modernistas infiltrados para poder salvar al mayor número de personas posible. ¿Haciendo qué? Haciendo lo que la Iglesia siempre ha hecho y que usted parece rechazar por medio de sus palabras sacadas del guión oficial denigrante impreso desde 1988. Hay que aplaudir con admiración a una fraternidad sacerdotal que asiste a una feligresía decepcionada de la agenda revolucionaria desde el Concilio hasta el presente día con el adefesio nuevo de la sinodalidad, del cual pocos se atreven a condenar con palabras concretas. Los fieles autores de estas palabras no somos miembros de la FSSPX, por si quería saber. Solo hemos visto los frutos jugosos y maduros de esta obra fiel a la Iglesia. 

Cerramos con diversos pensamientos de verdaderos guerreros de la fe, como fue el gran Dom Prospero Gueranger, que dijo: “Cuando el pastor se muda en lobo, toca desde luego al rebaño el defenderse”, o las palabras de Santa Catalina de Siena: “Decir la verdad es como respirar; a poco de dejar de hacerlo, sobreviene la muerte. Callar es otra forma de consentir la mentira, y a veces tan grave como mentir”. Cuánta sabiduría en lo enunciado con antelación. No podemos seguir engañando a la grey con ilusiones e historias fantásticas. La decisión es así, Padre Santiago Martín: O les decimos la cruda verdad por amor a Cristo, o permitimos que se duerman para siempre. Claramente, la FSSPX, la que usted pinta como soberbia o caprichosa, ha tomado su decisión teniendo en cuenta el sacrificio social y eclesial pendiente de venir; usted, ¿cuál la ruta escoge? Dios lo bendiga y María Santísima, Madre Corredentora, lo ayude. 

Exsurge Domine.

Compartir:
Carta sobre la «Semana de Templos» 2026

Carta sobre la «Semana de Templos» 2026

Defensa de Santo Tomás de Aquino sobre dos aspectos

Defensa de Santo Tomás de Aquino sobre dos aspectos

Sobre la excomunión y la FSSPX: Una defensa canónica, teológica y pastoral contra la propuesta de excomunión de la Fraternidad San Pío X

Sobre la excomunión y la FSSPX: Una defensa canónica, teológica y pastoral contra la propuesta de excomunión de la Fraternidad San Pío X